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¿Azúcar o edulcorante?

En lo últimos años se puso de moda el edulcorante a la hora de endulzar nuestras infusiones y comidas, pero... ¿Cuál es su diferencia con el azúcar?

Endulzantes nutritivos

Son los más comunes: el azúcar, la miel, los jarabes y la fructosa. Son naturales y siempre aportan calorías. El azúcar blanca, por ejemplo, es la sacarosa natural obtenida de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera. Brinda “calorías vacías”, ya que sólo aporta energía y eso por eso que debemos consumirla con moderación. Hay que tener en cuenta que su único aporte nutricional son los hidratos de carbono que nuestro cuerpo transforma en energía y si consumimos más cantidad de la que precisamos, nuestro cuerpo transformará esos hidratos en grasa que se acumulará y que puede generar problemas como el sobrepeso.

Edulcorantes no nutritivos

No aportan calorías y en su mayoría son artificiales, pero un abuso de estas sustancias puede ser muy perjudicial. El problema reside en que cada vez existen más productos en el mercado que incluyen edulcorantes, entonces, muchas veces sobrepasamos la cantidad recomendada porque no sabemos exactamente qué productos los contienen.
Algunos ejemplos de estos edulcorantes son la sacarina, el ciclamato, el aspartamo, el acesulfame y la sucralosa.

¿Qué conviene consumir?

En el caso de consumir muchos edulcorantes lo bueno es ir variando marcas para evitar tomar un sólo tipo de edulcorante y tener exceso de un componente.

Además, de entre todos los edulcorantes, el más recomendado es el esteviósido: es natural y se obtiene de las hojas de stevia, una planta. Es 300 veces más dulce que el azúcar y es ideal para diabéticos y naturistas.  Lo bueno es que aporta cero calorías a nuestra dieta, y es el único endulzante natural totalmente seguro para un consumo habitual.

Otra opción consiste en utilizar azúcar negra que está menos refinada y nos aporta vitaminas y minerales. La miel puede ser otra solución, pues también es rica en vitaminas y minerales pero debe consumirse con moderación. Además existen mieles de arroz, trigo, maíz y cebada que contienen muchos nutrientes propios de los cereales de los que provienen.

 

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